1. El síndrome de médula anclada (Tethered Cord Syndrome, TCS) se define como un trastorno funcional de la médula espinal inducido por el estiramiento, en el que la porción caudal de la médula queda anclada mecánicamente por una estructura inelástica. Los criterios diagnósticos clásicos exigen la concordancia entre la clínica y anomalías radiográficas macro-anatómicas. En concreto, se visualiza el cono medular terminando por debajo del nivel vertebral L2, a menudo acompañado de un filum terminal engrosado (>2 mm) o de disrafismos espinales (p. ej., lipomielomeningocele) [Hertzler et al., 2010; Yamada et al., 2004].
En cambio, el síndrome de médula anclada oculta (Occult Tethered Cord Syndrome, OTCS), también denominado síndrome de filum terminal tenso con cono normal, plantea un reto diagnóstico. Describe un subgrupo de pacientes que presentan la sintomatología metabólica e isquémica clásica del TCS, pero con una posición estructuralmente normal del cono (a nivel o por encima del espacio discal L1-L2) y, a menudo, un filum de grosor normal en la resonancia magnética estándar en decúbito supino [Steinbok et al., 2007; Warder & Oakes, 1993]. En estos casos, la patología se atribuye a una disminución de la viscoelasticidad del filum más que a una malposición anatómica evidente.
2. Evaluación radiológica: RM en decúbito supino vs. decúbito prono
La resonancia magnética lumbosacra estándar en decúbito supino (RM) sigue siendo el patrón de referencia para identificar el TCS clásico. Permite visualizar con fiabilidad un cono bajo y masas asociadas. Sin embargo, su sensibilidad disminuye de forma significativa en el OTCS, donde la posición estática en decúbito supino puede enmascarar la tensión mecánica del filum.
Para abordar esta limitación, el protocolo de RM en decúbito prono se ha consolidado como una herramienta diagnóstica complementaria clave.
- Fundamento fisiológico: En decúbito prono (boca abajo), la gravedad debería desplazar de manera natural una médula y un filum terminal no anclados hacia anterior (ventral) dentro del saco tecal.
- Hallazgos patológicos: En el OTCS, la pérdida de elasticidad y adaptabilidad del filum impide esa migración anterior. La ausencia de desplazamiento anterior, o la visualización de que el filum no queda completamente anterior en el saco tecal durante la imagen en prono, actúa como marcador indirecto de anclaje mecánico.
- Trayectoria de las raíces nerviosas: La imagen en prono también puede mostrar angulación dorsal de las raíces nerviosas, lo que sugiere tracción posterior incluso en ausencia de descenso del cono.
3. Diagnóstico funcional y sintomatología
Dada la ambigüedad de la imagen estática en el OTCS, la verificación funcional es imprescindible.
- Urodinámica (UDS): La disfunción vesical neurógena es un hallazgo característico del anclaje oculto. Los estudios indican que las alteraciones urodinámicas (p. ej., hiperactividad del detrusor, disinergia) están presentes en hasta el 73% de los pacientes con OTCS y pueden mejorar tras la sección del filum [Metcalfe et al., 2006].
- Neurofisiología: Los potenciales evocados somatosensoriales (SSEP) y los potenciales evocados motores (MEP) aportan datos objetivos sobre la integridad de los cordones posteriores y del tracto corticoespinal, respectivamente. Aunque son útiles, unos SSEP/MEP normales no descartan OTCS debido a la naturaleza intermitente de los episodios isquémicos [Sala et al., 2007].
Perfil de presentación clínica:
La sintomatología es similar tanto en el TCS clásico como en el OTCS, y se caracteriza por la tríada de:
- Urológico/Gastrointestinal: Frecuencia urinaria, incontinencia, retención, ITU de repetición y estreñimiento/encopresis.
- Neurológico: Paresia de miembros inferiores, parestesias y alteraciones de la marcha.
- Músculo-esquelético: Dolor lumbosacro (a menudo empeora con la flexión) y dolor en las piernas no dermatomérico.